Hoy os cuelgo el recitado de un poemilla, que publiqué con fecha 7 de Mayo, titulado
Cuatro cajones tengo en la memoria
donde atesoro todo el patrimonio
con que pagar favores al demonio
si no lograse el propio de la gloria.
En el primero guardo, muy profundo,
la risa con olor a espuma y pato
de goma en la bañera, y un retrato
sin vida, ni calor, ni movimiento.
Una canción o dos, un lindo cuento,
y tras la dama, junto a vagabundo,
la llavecita del cajón segundo.
En el segundo guardo con esmero
la piel que abandonó la oruga incauta,
la duda, la peor verdad, la flauta
del sátiro, la edad que descerraja
la espada de Damocles y la caja
maldita de Pandora, y un letrero:
“No abrir hasta cerrar bien el tercero”
En el tercer cajón guardo el infarto
de un corazón exhausto de inmundicia,
guardo también un verso que acaricia
las noches de papel que lleva el viento.
Y un alma innoble, y tal abatimiento
porque rompí la caja, pronto y harto,
en el primer cajón, y no en el cuarto.
El último cajón, no tiene entrada,
ni llave o tirador, ni cerradura.
Ni un mísero agujero o una fisura
por donde pueda ver qué guarda dentro.
Y allí, colgando boca abajo, encuentro,
la punta de esa enorme y fría espada,
y un aulos que se calla ¡todo y nada!




















2 comentarios:
¿Un poemilla?. ¡Segis!, No te pases, niño... ¿Un poemilla?. Tú, lo que te sucede, es que no lees lo que escribes. ¿Pero tú lo has leído bien?
Me maravilló en su día, cuando abriste esos cajones y mostraste el arte y la calidad de tus letras, atesoradas en ellos. Hoy los vuelves a abrir y, al acompañarlos de tu voz, esta vez, dejas vibrando en la memoria toda la hermosura que, en su día, ya nos habías regalado.
Lo joío (así, sin d, que una es una señorita y no dice tacos :D :D :D) es que ahora miro mis cajones, ¡y los encuentro de un aburrido! (En vez de la flauta o el aulos... ¿no valen una castañuelas?. Es que hijo, es lo que tengo yo en el cajón tercero, jejejejeje)
Besos (de esos, tengo todos los cajones llenos)
Bueno, mi niña, de lo de las castañuelas ya hemos hablado; si tú tocas las castañuelas, yo toco el flautín... -¡Joer, que no, que no se trata de eso, concho!-
¿Lo ves? ¡Si es que no podemos hablar de música, así, a lo de pronto! :D :D :D
Gracias, mi niña, por tu visita y tu comentario.
Un besote,
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